Una máquina puede estar detenida 40 minutos mientras se cambia una herramienta, se ajustan parámetros y se calibra el siguiente producto. Parece parte normal de la operación, pero la reducción de tiempos de cambio puede recuperar horas de producción cada semana.

El problema es que muchas plantas no registran cuánto dura realmente cada cambio. La máquina se detiene, el personal trabaja y el tiempo perdido queda fuera de los indicadores.

El costo de no medir la reducción de tiempos de cambio

Cada minuto detenido tiene un costo. Es producción que no sale, pedidos que se retrasan y operadores que terminan trabajando horas extra para recuperar el programa.

Además, cuando el cambio tarda demasiado, tu planta tiende a fabricar lotes más grandes. Así evita detener la máquina, pero acumula inventario y pierde capacidad para responder rápido a nuevos pedidos.

La reducción de tiempos de cambio empieza con una pregunta sencilla: ¿cuánto tiempo pasa desde la última pieza buena del producto anterior hasta la primera pieza buena del siguiente?

Si nadie puede responder con datos, no tienes un problema de disciplina. Tienes un proceso que no está siendo medido.

Operadores registrando y cronometrando cada paso de un cambio de herramienta

Cómo iniciar la reducción de tiempos de cambio

El método SMED, que significa cambio rápido de herramienta, ofrece una referencia práctica para atacar este problema sin comprar maquinaria nueva. La idea es preparar mejor, eliminar pasos y separar lo que puede hacerse antes de detener el equipo.

Empieza con estos cuatro pasos:

  1. Cronometra el cambio completo. Registra desde la última pieza buena hasta la primera pieza buena. No midas solamente el cambio físico de la herramienta.

  2. Divide las actividades. Identifica qué tareas requieren la máquina detenida y cuáles pueden hacerse mientras todavía produce.

  3. Prepara antes de parar. Deja listas las herramientas, materiales, documentos, parámetros y equipos de medición. Evita que el operador pierda tiempo buscando algo durante el cambio.

  4. Estandariza los ajustes. Usa una secuencia clara, puntos de referencia y una lista de verificación. Menos búsquedas y menos decisiones significan cambios más rápidos.

También conviene observar los desplazamientos. A veces el mayor desperdicio no está en la herramienta, sino en caminar hasta el almacén, buscar una llave o esperar una autorización.

Carro de herramientas preparado junto a una máquina industrial antes del cambio

La tecnología ayuda después del método

Un sistema puede registrar la hora de inicio y término de cada cambio, identificar qué máquina pierde más tiempo y comparar el desempeño por turno o producto.

También puede guardar recetas de configuración, mostrar listas de verificación y dejar evidencia de quién realizó cada paso. Eso permite sostener la reducción de tiempos de cambio después de la primera mejora.

Pero el software no corrige un proceso que nunca se observó. Primero mide, ordena y simplifica. Después automatiza.

En AS Sistemas ayudamos a convertir estos datos operativos en sistemas claros para plantas manufactureras. Conoce nuestro enfoque de software a medida para manufactura.

Operador revisando en una tableta el registro de tiempos con la máquina nuevamente en operación

La reducción de tiempos de cambio no comienza con una inversión grande. Comienza con saber dónde se van esos 40 minutos.

Agenda un diagnóstico gratuito de 40 minutos y revisemos en qué parte de tu operación estás perdiendo capacidad cada semana.

Javier Sierra

Estudió la carrera de ingeniería en sistemas computacionales, egresado del Instituto Tecnológico de Querétaro, apasionado de las tecnologías de información. Con más de 20 años de experiencia trabajando en el desarrollo de sistemas y aplicaciones en línea.

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